Perjuicios del ejercicio

Lunes, Enero 12th, 2009


Al igual que existe la creencia generalizada del valor positivo del ejercicio físico sobre la salud, hay que señalar que el ejercicio físico también puede tener como contrapartida una serie de efectos negativos, sobre todo cuando es realizado de forma inadecuada por la imprecisión en cuanto al tipo de ejercicio físico, volumen, frecuencia e intensidad de su realización y los objetivos que vamos a alcanzar.

El exceso de ejercitación, la punzante presión que ejercen los medios y la publicidad en el aspecto físico ideal, no solo se refleja en trastornos alimenticios en la mujer, como la bulimia y anorexia, sino que también está afectando a los hombres por medio de un trastorno llamado vigorexia.
También conocido como “lo contrario a la anorexia” o como “deformación muscular” el trastorno consiste en una obsesión por el cuerpo que afecta en mayor grado a los hombres y los lleva a realizar ejercicio en exceso con el fin de tonificar más y más sus músculos sin llegar nunca a un estado de conformidad.

Las personas afectadas por este trastorno llegan a sentir que el ejercicio físico que realizan no es suficiente e incluso consumen fármacos como los anabólicos y esteroides para alcanzar la imagen que quieren.
Estas personas pueden dejar de ir a eventos porque no se sienten a gusto con su cuerpo, llegan a dejar el trabajo por no querer interrumpir el ejercicio y de hecho continúan ejercitándose incluso soportando dolor y lastimaduras.
Al igual que pasa en la anorexia, este trastorno termina afectando la imagen de la persona que adquiere una apariencia musculosa pero de todas maneras no quiere mostrarse porque siente vergüenza de si mismo y considera que su cuerpo no es lo suficientemente musculoso aún.
Esto demuestra que tanto cuando hablamos de alimentación como de ejercicio debe quedar claro el concepto de realizar la cantidad adecuada, o sea no dejar de comer, ni matarnos haciendo ejercicio ya que de esa manera los resultados afectarán no solo a nuestro cuerpo sino también a nuestra mente.

DEPORTE DE ALTO RENDIMIENTO Y SALUD

Domingo, Diciembre 21st, 2008

No hay duda de que la práctica deportiva es beneficiosa, nos aporta al desarrollo motriz, nos entrega normas y valores, potencia nuestras habilidades de generar estrategias y trabajo en equipo, y nos ayuda a socializar.

En lo que respecta a salud, entendida como el bienestar biopsicosocial, el deporte nos ayuda a mantenernos en buena condición física, es un medio por el cual podemos liberar nuestras tensiones, evitando el stress, y nos permite compartir con otras personas aportando en las relaciones interpersonales y favoreciendo nuestra afectividad. Todos estos beneficios son conocidos y avalados por diferentes y numerosos estudios. Pero ¿toda práctica deportiva es saludable?

La respuesta es SI, pero depende del grado de compromiso y dependencia que haya con la disciplina deportiva. Podemos distinguir en este sentido distintos niveles en la práctica deportiva:

· NIVEL RECREATIVO O DEPORTE RECREATIVO

· NIVEL FORMATIVO O DEPORTE FORMATIVO

· NIVEL COMPETITIVO O DEPORTE COMPETITIVO

· NIVEL DE RENDIMIENTO O DEPORTE DE ALTO RENDIMIENTO

En los primeros tres niveles, antes descritos, los beneficios son parecidos matizados solo debido a la cantidad de tiempo dedicado al deporte (mejor o peor estado físico, relaciones interpersonales mas o menos sólidas, etc.). Pero al referirnos al deporte de alto rendimiento la panorámica cambia.

El deportista de alto rendimiento no es una persona ordinaria, puesto que su vida dista de la normalidad. Este deportista, independiente de su disciplina deportiva, es una persona que esta expuesta a grandes cargas de entrenamiento, que consumen mucho tiempo del día dejando un margen pequeño para su vida social. La misma carga de entrenamiento comienza a afectar su organismo produciendo adaptaciones que favorecen la práctica de su disciplina, pero que también llevan al cuerpo a límites poco sanos. Un claro ejemplo de esto, son las mujeres que sufren alteraciones de su ciclo menstrual provocando diversa patologías que afectan sus organismos de distinta manera. Esto hace que el deportista de alto rendimiento comience a sufrir lesiones, que merman su organismo. Esto a largo plazo les trae problemas físicos, que hacen que al terminar su etapa como deportistas y comenzar a vivir una vida “normal” presenten enfermedades óseas o articulares que comúnmente afectan a personas mayores, producto de haber llevado sus cuerpos al límite.

Entonces ¿podremos decir que el deporte de alto rendimiento no es sano? Para responder a esta pegunta debemos seguir estudiando y conociendo la realidad y consecuencias del nivel de rendimiento deportivo.

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