Acreditación universitaria

            

De un tiempo a esta parte, el tema de las evaluaciones ha estado muy presente en el área de la educación.  Se partió por la evaluación docente, que por cierto no deja de tener sus falencias lo que impide sea una evaluación en base a la realidad de la práctica docente.  Lo mismo sucede con las evaluaciones de las casas de estudios superiores, ya que al llegar los pares evaluadores “milagrosamente” se solucionan varios problemas, se “embellece la casa” y se entrega información para que todo resulte a la perfección.  Sin duda todos quieren salir bien evaluados y tener la mayor cantidad de años de acreditación, en la mayor cantidad de áreas posibles, pero ¿se tiene que esperar el proceso de acreditación para realizar la clase ideal, “colocar parches en las heridas”…?

 

                    La evaluación que tienen los centros de estudios superiores, sean estos centros de formación técnica o universidades, tiene como primer objetivo, que cada entidad realice una  autoevaluación de los procesos que se llevan a cabo dentro de la casa de estudios, sean estos de tipo investigativo, docente, administrativo, relación con el medio, entre otros.  Los resultados de la acreditación no se presentan en ranking de instituciones de estudios superiores, ni en categorías, sino que se muestra de acuerdo a la cantidad de años por la que fue acreditada, ya sea de dos a siete años.

 

                     Cabe destacar que dicha evaluación es de tipo voluntaria, por lo tanto no es algo parejo para todas las instituciones.  Claro está, que es la misma sociedad, los estudiantes quienes empiezan a exigir dicha evaluación, ya que desean saber si la institución donde están estudiando cumple con lo que les ofrece, así como también los futuros alumnos prefieren estudiar en aquellos institutos o universidades que estén acreditadas, pues les da mayor confiabilidad.

 

                     Ahora bien, el proceso de acreditación, como debiera ser toda evaluación, parte por una autoevaluación, una revisión por parte de quienes integran los estamentos directivos de cada institución, facultad, carrera y programas.  Para que esta parte del proceso sea efectiva, se requiere que quienes la realicen sean sinceros y críticos en cada uno de los puntos a observar, ya que así será el único modo de poder darse cuenta en qué área están fallando (y así poder proponer una solución, llevándola a cabo) o en qué área tienen fortalezas.

                      Por otro lado, quisiera mencionar que según la Ley de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior N°20.129 art. 27 “en el caso de carreras y programas de estudio vinculadas con títulos profesionales médico cirujano, profesor de educación básica, profesor de educación media, profesor de educación diferencias y educador de párvulos deberán someterse obligatoriamente al proceso de acreditación desde el primer año de funcionamiento de la respectiva carrera o programa, contando o no con egresados”.  Es por esto que la Licenciatura en Ciencias de la Actividad Física durante este año está en su proceso de autoevaluación, comenzando así su proceso de acreditación de Carrera.  Así, tal como se mencionó anteriormente, si la autoevaluación se desarrolla revisando todas las áreas de la Carrera: docencia, infraestructura, malla curricular, investigación… Siento que lamentablemente no se pasará este primer proceso, ya que aún hay mucho que mejorar, para lograr la acreditación habrá que trabajar bastante en las distintas áreas.    

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