Es posible la Integración en las escuelas?

Jorge, un alumno de 5º básico, dibuja mientras sus compañeros trabajan en matemáticas. “En mi curso hay un niño de integración”, cuenta una de sus compañeras a sus padres. Ignacio, un adolescente sordo, se pasea solo por el patio mientras un grupo de compañeros conversa animadamente.

¿Pero cómo va a ser posible esto en establecimientos que distinguen de esa manera a los estudiantes regulares de aquellos “de integración”? Si esto es integración, uno se pregunta qué es la segregación. La integración es un concepto limitado, porque conlleva la idea de que vamos a incorporar, a un sistema educativo diseñado para aquellos sin discapacidad, a los que habían sido dejados fuera. El concepto de educación inclusiva pretende un cambio radical, que implica concebir la escuela como una institución diseñada para responder a las necesidades de un alumnado diverso, en el que todos son alumnos por igual, sin distinciones entre “integrados” y “regulares”.

En la sociedad existen personas con todas sus capacidades físicas e intelectuales, pero también coexisten aquellos cuyas capacidades físicas e intelectuales están disminuidas y no por ello dejan de ser parte de esta sociedad.  Entonces, era de esperarse que estuvieran presente en los trabajos, escuelas y que tuvieran los mismos derechos y obligaciones que los demás, tales como votar, trabajar e ir a la escuela. 

Ahora, ¿por qué han de ir a escuelas especiales los alumnos con necesidades especiales? Si bien es cierto que existen discapacidades que precisan de cuidados especiales, existen otras como la sordera, ceguera, discapacidad motora que sólo requieren de ciertas acomodaciones, pero perfectamente se pueden acomodar a un curso con menores sin estas discapacidades.  Es así como un alumno en sillas de ruedas, claramente no podrá realizar todas las actividades físicas encomendadas, pero sí puede realizar todas aquellas actividades en las asignaturas que implican uso de sus capacidades intelectuales.

Como docentes de educación física, tenemos las herramientas para realizar actividades diferenciadas a los alumnos con alguna discapacidad física, pero muchas veces éstas no se pueden llevar a cabo por la cantidad de alumnos, dado que no se puede dejar a treinta para dedicarse sólo a uno. 

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